La vida es muy corta para vivir sanamente...
Somos tan tontos, para esperar el mañana como si no hubiera hoy, somos tan tontos, para vivir cada día por vivirlo, somos tan tontos que creemos que la felicidad es un momento, ¿Hasta cuándo?
La vida es un minuto, la vida es un instante, aunque siempre estemos, no siempre decidimos vivir.
Cada mañana me levanto, preguntándome ¿Qué haré hoy para hacer mi día especial? Y aunque esto sea mentira, cada día tengo algo que contar.
Benditas las personas que siempre tienen que decir, benditas las personas que no callan, benditas las personas que no paran de reir, benditas las personas que disfrutan hasta las desgracias, esas personas son las que realmente viven.
De resto, el hermoso planeta llamado tierra es un cementerio en movimiento, con muertos vivientes como los de las películas de zombie, pero con menos por qué vivir.
Les podría contar cada día de mi vida, porque la verdad soy un ególatra por naturaleza, porque soy un narcisista por excelencia, como diría panda. Pero no, estoy muy ocupado viviendo como para andar relatando.
Vive despacio, come deprisa, duerme poco, sueña mucho y haz cada uno de ellos realidad, así sea comerte una estrella. Peace.
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jueves, 18 de diciembre de 2014
miércoles, 29 de octubre de 2014
Tres Fases.
Empecemos...
Hace muchos años, cuando el "erase una vez", aún no se habría nombrado antes, nunca... Cuenta la leyenda, existía un dragón mitológico, concedía deseos impronunciables, los más profundos, de esos que nadie admite que tiene.
La vida, en tres fases, conocer, saber y entender...
Háblame de conocer, me pregunté a mi mismo, no pude idear la más lógica respuesta. En retrospectiva, fue un fugaz pensamiento que en directo, no pude contener, una palabra pronunciada al abismo de esa dimensión, la cual me gusta llamar, dimensión pensante, Al principio, cuando el mundo era nada, y el vacío llenaba el espacio, justo después del big bang, la gran explosión, o justo después del génesis, según sea tu intelecto, fue el único momento en que el universo fue perfecto, incorruptible, intachable, indomable, lo único que vale la pena conocer.
De saber, sé poco, poco puedo hablarles, poco redactarles, pero puedo, con pocos verbos un reducido léxico, decirle, que para saber no hace falta más, no hace falta menos, no hace falta nada. ¿Saber qué? Saber nada, el saber es transitorio, transaccional, momentáneo y escapatorio.
Bien, ahondando en entender, entendimiento es...
El tiempo sabrá decir, si conoces, si entiendes, si sabes. El dragón de mi vida, debe estar feliz de no encontrarse conmigo, se ha ahorrado muchos crímenes y muchos malos ratos. Mis deseos infundados, imnombrables, inmorales, deseos que al final,
La vida en tres fases, conocer para que vives, saber por qué vives y entender que vives para vivir y nada más.
martes, 9 de septiembre de 2014
Sin Título previsto...
Nací un día sin motivo ninguno, mas que una laparotomía planificada, sin consulta alguna, sin consentimiento propio. ¿Era el momento? ¡Quién sabe! Quizá evitaban una metástasis en un útero ajeno. Planteando la existencia de un feto, como un cáncer propagable, inevitable, creciente, de cierto modo, es una metáfora ajustada.
¡Da igual! Preguntas Existenciales, ciclos infinitos de dudas finitas, laberintos de casualidades, caminos de causalidades. Así, transcurren los días, mis cielos, mis lunas y mis soles. Un día ves el sol levantarse en el horizonte, otro día a penas alcanzas a mirarlo. Una noche duermes a la luz de la luna, otra a penas sientes el resplandor de las estrellas.
Una ensalada, eso es, la vida es una ensalada, y todo depende del aderezo con que te la comas. Para unos la vida es una Cesar chicken, de esas que es la única que conocen, para otros una ensalada rusa, distante; y diferente la receta al resultado. Hay para quienes es una ensalada Capresa, sencilla, divina, suave y olorosa, los que se creen una exquisita Waldorf, al mejor estilo de Gossip Girl, pero terminan siendo Ensalada de Atún, básica, fácil y común. Por ahora, quiero ser una ensalada de frutas, nutritiva y natural, aunque termine siendo tizana, refrescante y tropical.
Mientras concibo entre teclas esta sencilla rubrica digital, percibo la verdadera ensalada en la que se ha convertido este escrito, aludir el alumbramiento, las confusiones propias de la vida y ensaladas en una misma redacción, es un poco revuelto, confuso y nuevo, pero pues, así soy.
No sé donde iré a detener el tren de mi vida, planifico a corto plazo, me propongo a largo plazo, pero sé que cualquier instante, algún cometa sideral, alguna aurora boreal, algunos caracoles, una gota de la catarata sagrada, o lo real, mis impulsos, desviaran el carril, haciendo saltar mi vagón, mejorando el sabor de la ensalada con esa agitada, cambiando el sentido del parto abdominal del que provengo, y ¿Quién sabe? Con los mismos pasajeros, o con el vagón vacío, el tren, que llamaré show, debe continuar, sin título alguno previsto.
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